Sí, David fue elegido por
Dios y aun así cometió errores e incluso dos pecados muy graves, pero al final
por medio de el se cumplió la voluntad del señor.
Ninguno de los 266 Papas
de la historia, por pecador que haya sido o sea, ha errado ni puede errar en el
pronunciamiento definitivo sobre una cuestión de fe y de moral, es decir, en el
establecimiento de un dogma. La supervisión del espíritu santo asegurará
siempre la infalibilidad Papal.