Lo que casi nadie sabe es que los judíos expulsados de España en 1492, fueron recibidos en la misma Roma por el Papa; y eso a pesar de la oposición de los judíos romanos establecidos allí desde hacía muchos años antes, quienes hasta le ofrecieron dinero al Papa para que no los dejara entrar, porque no querían más competencia comercial. A los judíos expulsados de España se les permitió profesar su fe libremente e incluso instalaron sinagogas y escuelas en Roma. No solo en Roma, sino también en toda Italia. Incluso en Toscana y en Venecia hicieron llamados públicos y les ofrecieron incentivos para que fueran a establecerse allí. Los judíos fueron parte esencial en el florecimiento del comercio y la banca que experimentaron los estados italianos. R: La diáspora sefardí en Italia a raíz de la expulsión de España en 1492 de los judíos
¿Pero por qué los españoles expulsaron a los judíos o los obligaron a convertirse? Es un asunto totalmente cultural. Lamentablemente, la cultura y la nación pueden llegar a influir mucho en la práctica de la religión y pervertirla o distorsionarla. Tras cientos de años de guerra con los musulmanes (la reconquista) los españoles desarrollaron un xenofobismo extremo y no tenían ninguna cultura comercial. Al terminar la guerra en 1492, les invadió una obsesión con homogeneizar el país y por eso expulsaron u obligaron a convertirse a los residentes musulmanes y judíos.